Formación inicial

Formación inicial

Resulta indudable que cuando los alumnos conocen y comprenden qué se va a hacer y porqué, su participación mejora notablemente, de igual forma que si se trabaja previamente con ellos ciertas competencias y el uso de las herramientas TIC, los resultados del proceso se ven incrementados de forma considerable. Sin embargo, los alumnos no son los únicos que deben formarse: ¿cómo podemos esperar que desarrollen competencias que nosotros, como docentes, no hemos trabajado personalmente o que utilicen herramientas que jamás hemos visto? Por ello, además de conocer la metodología, es preciso que el profesorado adquiera las competencias transversales y digitales necesarias antes de empezar a aplicar dicha metodología con los alumnos.

Competencias docente

A modo de resumen, tres son los elementos clave a tratar en seminarios participativos, primero con los docentes y posteriormente con los propios alumnos: la metodología, las competencias y las herramientas digitales.

  • Metodología: deben establecerse claramente los objetivos, las etapas, los roles a desempeñar, las técnicas de trabajo grupal, los mecanismos y criterios de evaluación, los plazos de entrega de la documentación requerida, etc.
  • Competencias: se ha de instruir sobre el trabajo en equipo, el liderazgo, la resistencia al cambio, la creatividad e innovación, la exposición de ideas, el desarrollo del espíritu crítico, etc.
  • Por último, se ha de abordar el uso de herramientas informáticas para la búsqueda y edición de información, para favorecer el trabajo en equipo, etc.: desde el uso correcto del correo electrónico a herramientas de comunicación y colaboración en tiempo real, pasando por el uso de plataformas educativas, aplicaciones basadas en el cloud computing, etc., o incluso las mismas redes sociales dentro de la nueva forma de pensar y actuar que supone la Web 2.0.

formacion inicial

Un último aspecto a tener en cuenta es que la actividad de formación-información no debe considerarse como un elemento aislado y restringirse a una única etapa, sino que debe ser vista como una actividad a desarrollar a lo largo de todo el proceso. La separación temporal entre los seminarios tiende a provocar en los alumnos un olvido progresivo que repercute negativamente en el desarrollo de la metodología. Por ello, es necesario efectuar breves “recordatorios” durante el desarrollo de cada seminario, aunque su número e intensidad irán disminuyendo paulatinamente a medida que sea mayor el número de seminarios realizados y, en consecuencia, la interiorización del proceso por parte de los alumnos.